La Parroquia Inmaculada Concepción fue la segunda parroquia fundada en Posadas, surgida como respuesta al crecimiento de la ciudad y de la comunidad católica en las primeras décadas del siglo XX. Sus orígenes se remontan a una pequeña capilla ubicada sobre la avenida Cabred, donde el padre Federico Rademacher, de la Congregación del Verbo Divino, comenzó a celebrar la misa dominical para los vecinos.
En 1931, gracias a la donación del terreno realizada por Teodoro Koop y su esposa, la comunidad se trasladó al predio actual de las calles Cabred y San Marcos, donde se levantó una amplia capilla de madera.
Ese mismo año comenzó la actividad parroquial permanente bajo la guía del padre Pedro Gehrmann, quien desarrolló una intensa tarea misionera en la entonces llamada Villa Gutiérrez. Con el paso de los años la parroquia creció junto al barrio, impulsando la creación del Instituto Inmaculada Concepción, fortaleciendo la catequesis y promoviendo grupos juveniles, coros, teatro y numerosas iniciativas pastorales.
La tradicional fiesta patronal del 8 de diciembre continúa siendo uno de los acontecimientos religiosos más importantes de la comunidad, manteniendo viva una historia de más de nueve décadas de servicio y evangelización.