La comunidad de María Auxiliadora comenzó a consolidarse a medida que crecieron los barrios ubicados en la zona sur del Gran Posadas, donde la presencia de la Iglesia se hizo cada vez más necesaria para acompañar a las nuevas familias.
Durante varios años funcionó como una capilla dependiente de otra jurisdicción parroquial, desarrollando actividades de catequesis, celebraciones litúrgicas y encuentros comunitarios.
El constante crecimiento de la población y la activa participación de los fieles impulsaron la creación de una parroquia propia, fortaleciendo la organización pastoral de la zona.
Con el tiempo se conformó una amplia red de capillas que permitió extender la misión evangelizadora a distintos sectores de la comunidad.
La parroquia fue dedicada a María Auxiliadora, cuya festividad se celebra cada 24 de mayo, fecha que reúne a los fieles en procesiones, misas y celebraciones patronales.
Desde su creación continúa promoviendo la formación cristiana, la pastoral familiar, la acción social y el compromiso de los laicos, convirtiéndose en un importante referente espiritual para la comunidad y acompañando el crecimiento de la región con una presencia cercana y permanente.