La comunidad de Nuestra Señora de Fátima comenzó a formarse a fines de la década de 1960, cuando el crecimiento poblacional de la zona hizo necesaria una mayor presencia pastoral.
En sus primeros años dependió de la Parroquia Inmaculada Concepción, donde se registraban los sacramentos y se coordinaban las actividades religiosas.
El 10 de enero de 1971 se iniciaron oficialmente los libros parroquiales, marcando el comienzo de una nueva etapa en la vida de la comunidad. Desde entonces, la parroquia quedó confiada a la Congregación del Verbo Divino (SVD), que impulsó un intenso trabajo de evangelización y organización de las comunidades barriales.
Con el paso de los años amplió su acción pastoral incorporando diversas capillas y promoviendo la formación de agentes pastorales, catequistas y movimientos laicales.
Su dedicación a Nuestra Señora de Fátima mantiene viva la devoción surgida a partir de las apariciones de la Virgen en Portugal en 1917, cuya festividad se celebra cada 13 de mayo.
Actualmente continúa siendo un importante centro de fe y encuentro para la comunidad, acompañando el crecimiento espiritual y humano de las familias a través de una permanente labor misionera y evangelizadora