La historia de la Parroquia San Alberto Magno comenzó a fines de la década de 1950, cuando el crecimiento del barrio motivó a un grupo de vecinos, encabezados por Elena Fragueiro, a conformar una comisión pro templo con el propósito de construir una iglesia para la comunidad.
Los terrenos fueron donados por Alberto Fragueiro y Alberto Malagrida, motivo por el cual el templo recibió la advocación de San Alberto Magno en homenaje a ambos benefactores.
Las primeras celebraciones se realizaron en un galpón adaptado como capilla, bajo la atención pastoral del padre Guillermo Haffner, de la Congregación del Verbo Divino.
En 1969 comenzó la construcción del actual templo de material, impulsada por el padre Nicasio Zabalegui, consolidando el crecimiento de la comunidad.
Finalmente, en 1989, el obispo Carmelo Juan Giaquinta erigió canónicamente la parroquia y nombró como primer párroco al padre Casimiro Rachwal, de la Congregación de San Miguel Arcángel (Miguelinos).
Desde entonces, la parroquia ha fortalecido su misión evangelizadora mediante la catequesis, la pastoral familiar, la acción social y la formación educativa a través del Instituto San Alberto Magno.
En la actualidad continúa siendo un importante referente espiritual y educativo para la comunidad, celebrando cada 15 de noviembre su fiesta patronal en honor a San Alberto Magno.