La devoción a Santa Rita en Posadas comenzó a crecer a mediados del siglo XX, acompañando el desarrollo del barrio que lleva su nombre y la organización de una comunidad de fieles alrededor de su figura.
Durante años funcionó como una capilla dependiente de la Parroquia San Antonio de Padua, donde se celebraban misas y actividades religiosas para los vecinos de la zona.
Los libros parroquiales del Santuario registran actividad desde el 19 de diciembre de 2010, reflejando su consolidación como comunidad propia.
Con el crecimiento de la devoción y la participación de los fieles, el templo fue adquiriendo una importancia cada vez mayor dentro de la Diócesis de Posadas.
En 2011 fue reconocido como Santuario Diocesano por el obispo Juan Rubén Martínez, destacando su relevancia como lugar de peregrinación y oración.
Cada 22 de mayo, fecha de la fiesta de Santa Rita de Casia, miles de devotos participan de las celebraciones patronales, renovando una tradición de fe que convoca a personas de distintos barrios y localidades.
En la actualidad continúa siendo un espacio dedicado a la reconciliación, la esperanza y el acompañamiento espiritual de quienes se acercan buscando la intercesión de la “Santa de lo Imposible”.